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Cuáles son los errores más comunes al educar a un perro

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Errores más comunes al educar a un perro Errores más comunes al educar a un perro
Instrucciones
  1. Castigar en lugar de reforzar. El castigo siempre resulta desagradable, y es que un refuerzo positivo obtendrá mejores resultados y además, de forma permanente. Olvídate de las reprimendas o los castigos y apuesta por los premios cuando tu perro haga algo bien.

  2. Órdenes severas. En ocasiones ante un comportamiento del perro que se quiere frenar, en lugar de enseñarle adecuadamente a cómo erradicar esa conducta, hacemos que desaparezca de forma severa frenando el comportamiento de golpe. Por ejemplo con un "para" o un "no" acompañado de un movimiento brusco. Por tanto huye de las órdenes contundentes cuando quieras que tu perro deje de comportarse de algún modo, puesto que de esta manera le generas estrés y ansiedad. Enséñale siempre en positivo.

  3. Castigos físicos. Usar la fuerza con tu perro es un error y además, grave. Esto es cruel y pueden tener consecuencias negativas y muy poco deseables. ¿Por qué? Porque siempre provocará en tu perro el mismo sentimiento: miedo. Y el miedo le generará frustración, y la frustración siempre va acompañada de agresividad.

    Si usas agresividad con tu perro, volverá a ti en forma agresiva también. Así que olvídate de este tipo de reprimendas y trata a tu perro como se merece: con cariño y respeto.

  4. Dar órdenes complicadas. Debes tener paciencia para que tu perro pueda aprender correctamente. Las prisas porque aprenda son absurdas, porque tiene su propio ritmo de aprendizaje. Paciencia y constancia serán tus aliados. Así que olvídate de órdenes complicadas y demasiadas enseñanzas juntas que sólo harán que tu perro se confunda. Poco a poco mejor.

  5. Culpar al perro de sus errores. ¿Estás seguro que es tu perro quien tiene la culpa de tirar de la correa o de no comportarse adecuadamente? Si no logras enseñarle por falta de paciencia, la culpa siempre será tuya y nunca de tu perro. Pero no debe ser motivo de enfado o frustración por tu parte, únicamente necesitarás aplicarte e implicarte más en la educación y comprensión de tu perro.

  6. Castigar al perro después de lo ocurrido. Además de que, como hemos dicho, los castigos no son buenos aliados, aún lo son menos si encima le castigas cuando ya ha ocurrido su mal comportamiento. Si no le "pillas en el acto" no sirve de nada regañarle.

     

    Fuente: animales.uncomo.com

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